Diario de un Corazón Muerto (Parte XI)

Publicado: 13 abril, 2016 en El Diario de un Corazón Muerto
Etiquetas:

maxresdefault20

10/07/2009, Envuelta de luz en la noche

Querido diario, la noche está triste. Estoy en esa etapa en la que creo estar traicionando a mis propios sentimientos. Cierro los ojos y escucho notas de violín creando un eco de melodía en mi corazón y una voz dulce que parece decirme…: duerme en esta paz tranquila y no tengas prisa por despertar. En ese momento abro los ojos asustada. Cruel caricia que me susurra mientras duermo, dolor que me agoniza si intento encontrar la paz y colores en la noche que me esfuerzo en hallar.

Sueño que camino descalza sobre los cristales rotos de mi piel quebradiza. Mis ojos se cansaron de llorar y ahora parecen estar secos, tan secos que me escuecen.

Julio me llama cada día. Unos días hablo más… otros simplemente lo escucho a él y las noches… las noches me acurruco entre mis sábanas dejando que me envuelva la luz de la oscuridad. ¿Qué se puede esperar de un corazón muerto como el mío? Supongo que a que reviva.

Estos días el sol calienta demasiado y mi piel blanca se daña ante sus rayos punzantes.

Princesa de cuento que teme salir de su bola de cristal, en la que se siente a salvo. Tengo miedo de salir de mi bola.

Diario, Julio me encanta. Su sonrisa es como el aliento que me faltaba estos meses de atrás. Su mirada los latidos que intentaba conseguir mi corazón para volver a bombear la sangre de mis venas y su voz… su voz es el alma que necesitaba la mía para sentirse completa otra vez.

¿Sabes? Estoy empezando a ver borroso en mi mente el rostro de Mario… cada vez que lo pienso… no… no puedo evitarlo, diario ¿Qué me pasa? ¿Por qué? ¿Por qué estoy olvidando su rostro? No quiero que eso ocurra. Me veo a menudo buscándolo desesperada entre mis recuerdos, ¿dónde estás? ¿Realmente vas a abandonarme del todo?

Las estrellas nos unieron…

La noche es el momento que más me gusta, es cuando puedo sentirlo más cerca de mí, creo verlo por un momento más nítido en mi mente y un alivio me recorre cuando esto ocurre. Mario… no quiero que desaparezcas del todo, has sido y siempre serás mi primera estrella… asique, por favor, no te vayas.

Julio quiere invitarme un fin de semana a una casa rural. Quiere que respire el aire fresco del campo, que descanse de la ciudad. Y pienso que podría ayudarme. Le dije que me lo pensaría…

Querido diario, ya te contaré que ha sucedido.

Espero escribirte pronto.

Te dejo esta frase:

“Los recuerdos de nada sirven haberlos vivido si desaparecen en el tiempo. Recuerdos borrosos, recuerdos vívidos, guardarlos consigo si lucho contra el olvido”.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s