(Capitulo 9) La Vista Imaginaria

Publicado: 25 junio, 2015 en La Vista Imaginaria
Etiquetas:, , , , , , , , , , , , ,

¿Por qué ahora cuando me tumbo en la cama y relajo la mente aparece la mirada de Aaron en ella? Abro los ojos sorprendida ante mis pensamientos. Su mirada era profunda y triste, llena de picardía y frialdad. Llena de secretos. Pero también escondía tras aquella escarcha de hielo amabilidad.

No había vuelto a ver a Marcus. No había intentado volver a ir tras él, ¿por qué no lo había hecho? Él había elegido estar con la otra chica. Pero aún podíamos seguir siendo amigos, ¿verdad?

Volvía a su casa. Me traía nostalgia, habíamos pasado demasiado tiempo juntos en ella, en la mía… siempre nos habíamos tenido el uno al otro y ahora… ¿Por qué la vida nos da cambios tan bruscos? ¿Tan inesperados? Todavía podía recordar nuestros paseos en bicicleta unidas por una cuerda. Cuando me mostraba su Vista Imaginaria. Todo, como si hubiera sucedido ayer. ¿Por qué no pueden quedarse todas las personas en nuestras vidas? ¿Junto a nuestros caminos?

Llegué a casa de Marcus. Lo encontré sentado en el porche delantero, sobre el banco de madera que lo adornaba. Me escuchó llegar. Escuchó como me detenía al verlo y escuchó mi silencio. Vi cómo respiraba profundamente y cómo sonreía con nostalgia.

                —Tu olor… jamás podrá compararse con ningún otro. – Dijo.

Me acerqué a la baranda que bordeaba al porche, dándole la espalda a Marcus.

                —Supongo que cada persona desprende un olor especial. Hacía tiempo que no te encontraba aquí sentado. – Dije recordando.

                —Sin ti no es lo mismo estar aquí. Me alegra que hayas venido. Te echaba de menos. – Escuché que decía a mi espalda.

Mi corazón se aceleró. Dando un impulso más fuerte de lo normal. Ahí estaba, aquel sentimiento que podía escuchar fuerte y claro.

                —Marcus yo… – comencé a decir algo dudosa – he venido… eh… verás… – mi vista se dirigió a mis manos que se retorcían entre ellas nerviosas – he venido para saber si podemos seguir siendo amigos, porque… no hay nada de malo en eso, ¿verdad?

Pude escuchar su voz tan clara que dolieron demasiado sus palabras.

                —No creo que sea posible. – Dijo él.

Mi corazón se encogió.

                —Pero…  – comencé a decir.

Pero unas manos me sorprendieron por detrás apoyándose dulcemente sobre las mías que reposaban sobre la baranda. El rostro de Marcus se acercó al mío por mi espalda.

                —No creo que solo pueda ser tu amigo Jelly, porque te quiero. Y lo único que quiero es estar a tu lado. Lo deseo casi desde el primer momento que nos conocimos. – Dijo con suavidad en mi oído.

Me di la vuelta sorprendida.

                —Pero tu novia Marcus… no entiendo…  – Dije mirando a sus ojos que a pesar de estar ciego, siempre los había visto llenos de luz.

Una vez más, él alumbraba de nuevo mi camino de oscuridad.

                —Ya no estoy con ella. – Dijo.

No podía parar de mirarlo sorprendida. Sin previo aviso, me rodeó con sus brazos. Su pecho era cálido, podía escuchar los latidos de su corazón. Escondí mi rostro en él, sintiéndome protegida, no quería que me soltara nunca, pues era la primera vez que me abrazaba. Cerré los ojos disfrutando del alivio de mi corazón al sentirlo de nuevo a él cerca. Lo había alcanzado cuando ya creía que lo había perdido del todo. ¿Cuánto duraría ésta felicidad?

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s